Foto de tres ovillos realesaquí va la fotografía
Hilo de algodón leche, suave al tacto y sin brillo. Es el que buscan las tejedoras de amigurumi porque el punto queda parejo y firme, y la pieza aguanta el relleno sin deformarse.
Por ser suave y sin fibras que raspen, también sirve para ropa de bebé.
Los tonos son aproximados: salieron de las fotos del catálogo del proveedor. Antes de comprar, pide la foto del hilo real por WhatsApp.
Empecemos por lo incómodo: «algodón leche» no dice de qué está hecho el hilo. Es un nombre comercial, no una composición. Lo que se vende con ese nombre va desde acrílico puro hasta mezclas de algodón con un porcentaje de fibra de caseína, que es proteína de leche hilada. Dos ovillos con la misma etiqueta pueden ser dos hilos distintos.
Nuestro proveedor no mandó la composición. Se la pedimos y seguimos esperando. Mientras no llegue, esta página no va a decir que es algodón, porque no lo sabemos. Cuando la manden, la publicamos aquí y en la ficha de arriba, tal como venga.
Lo que sí sabemos: el ovillo es de 50 gramos, la hebra tiene torsión apretada y el acabado es mate, sin brillo. El proveedor la marca como primera calidad.
La torsión apretada es la razón. Un hilo muy torcido no se abre cuando el gancho entra y sale, así que cada punto queda con borde propio y el tejido se ve parejo. Da igual que le digas crochet o ganchillo: es la misma técnica y este hilo sirve para las dos. En amigurumi eso importa el doble, porque la pieza se ve de cerca y cualquier punto flojo salta a la vista.
La otra razón es que aguanta el relleno. Con gancho de 2,5 o 3 milímetros el tejido queda cerrado y la guata no se asoma entre los puntos. Si subes a 4 el punto se abre y el muñeco pierde forma.
Los 46 tonos ayudan: los ojos, el hocico, las mejillas y la ropa de un muñeco salen todos del mismo hilo y el mismo grosor, así que la pieza queda uniforme.
Si lo que buscas es fibra natural para piel muy sensible o para un bebé recién nacido, espera a que llegue la composición, o llévate el Algodón 100%, que sí tiene la composición confirmada y está en la misma página de al lado.
El lavado también queda en suspenso por lo mismo. Sin saber de qué es, lo prudente es a mano, con agua fría, sin retorcer y secando plano. Si resulta acrílico aguanta mucho más que eso, pero preferimos que laves suave y te sobre, que al revés.
Es un nombre comercial, no una fibra. Cubre hilos que van desde acrílico puro hasta mezclas de algodón con fibra de caseína, que se saca de la proteína de la leche. La etiqueta del nombre no te dice qué te estás llevando: eso solo lo dice la composición, y hay que pedirla.
Para gorros, zapaticos y mantas, sí: es suave y no tiene fibras que raspen. Para algo que vaya pegado a la piel de un recién nacido, mejor el Algodón 100%, porque de ese sabemos con certeza que es algodón puro.
Depende del tamaño. Un amigurumi de 20 centímetros se va en uno o dos ovillos de 50 gramos. Para cobijas hay una calculadora en la página principal que te da el rango según las medidas.
$8.500 el ovillo de 50 gramos, cualquier color. No hay recargo por tono, ni por cantidad mínima al detal.