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Hilo chenille Nubecita

44 colores · 50 g · gancho 2 – 3,5 mm

Foto de tres ovillos realesaquí va la fotografía

Chenille de terciopelo, peludita y muy suave. Se teje rápido y la pieza queda mullida, así que es la favorita para cobijas de bebé, peluches y cojines.

No se deshilacha al cortarla y el punto perdona los errores: sirve para quien está empezando.

Peso50 g
Metros~100 m
Composición100 % poliéster
Gancho2 – 3,5 mm
Agujas5 – 6 mm
Precio$6.500 c/u

Los 44 colores

toca una tarjeta para sumar

Los tonos son aproximados: salieron de las fotos del catálogo del proveedor. Antes de comprar, pide la foto del hilo real por WhatsApp.

Sobre este hilo

ficha ampliada

Terciopelo hilado

El chenille no se hila como los demás. Se hace atrapando pelitos cortos entre dos hebras retorcidas, y esos pelos quedan parados alrededor del hilo. Eso es lo que le da la textura de terciopelo y el nombre: chenille es «oruga» en francés.

Es 100 % poliéster, confirmado por el proveedor, y el ovillo de 50 gramos trae unos 100 metros. Se vende como «Nubecita» y el nombre le queda: la pieza terminada queda mullida y pesa poquito.

Se teje rápido y el punto perdona. La felpa esconde las irregularidades de tensión, así que si estás aprendiendo, aquí tus errores no se ven. Es la razón por la que tantas empiezan con chenille y después se pasan a otros hilos.

Cobijas, peluches y cojines

Para eso es. Una cobija de bebé de 90 por 120 centímetros se lleva entre 9 y 14 ovillos, que puedes ajustar con la calculadora de la página principal.

En peluches funciona mejor que cualquier otro hilo del catálogo por el tacto: el muñeco queda felpudo en vez de duro. Y en cojines el terciopelo hace que se vea costoso aunque el ovillo sea el más económico de los seis, a $6.500.

Los 44 tonos incluyen los pasteles que se buscan para bebé y también los oscuros, que en terciopelo se ven profundos.

Antes de comprarlo

Hay un defecto que tienes que conocer y que casi nadie menciona: con el uso, algunos puntos se salen y quedan como gusanitos sobre la superficie del tejido. Se pueden empujar de vuelta con la aguja, pero vuelven a salir.

Se controla tejiendo apretado. Por eso la ficha del proveedor recomienda gancho de 2 a 3,5 milímetros, que es poco para lo gordo que se siente el hilo. No subas de ahí. Si el punto queda flojo, los gusanitos aparecen a la semana.

Y como es poliéster, no respira. Una cobija de chenille es caliente de verdad, lo que en Jamundí o en Cali puede ser demasiado. Para clima caliente el algodón 100% es mejor idea.

Se lava en máquina con agua fría y ciclo suave. Nada de secadora caliente: el calor aplasta la felpa y el terciopelo no vuelve.

Preguntas

lo que más nos escriben

¿Qué es el hilo chenille?

Un hilo con pelitos cortos atrapados entre dos hebras retorcidas, lo que le da textura de terciopelo. El nuestro es 100 % poliéster, con unos 100 metros por ovillo de 50 gramos.

¿Por qué se salen los puntos?

Porque la felpa hace que la hebra resbale dentro del punto, y con el roce algunos bucles se asoman. Se llama gusaneo y le pasa a todo el chenille. La forma de evitarlo es tejer apretado, con gancho de 2 a 3,5 milímetros.

¿Sirve para cobijas de bebé?

Es lo que más se teje con él: es suave, mullido y rinde. Eso sí, abriga bastante para tierra caliente, así que mídelo según dónde viva el bebé.

¿Se puede lavar en lavadora?

Sí, en agua fría y ciclo suave. Lo que no aguanta es la secadora caliente, que aplasta la felpa y le quita el terciopelo para siempre.